miércoles, 22 de abril de 2009

RESULTADOS DE ENCUESTA: PLANTA NUCLEAR

En nuestra última encuesta realizada en los meses de marzo y abril:

¿Usted está de acuerdo con la creación de una PLANTA ELÉCTRICA NUCLEAR en Venezuela?

se observaron los siguientes resultados:

Si 19 (27%)
No 48 (69%)
No sabe 2 (2%)

Es decir, que casi un 70% se fue por la opción de no estar de acuerdo con la creación de una planta nuclear en Venezuela.
Sería entonces interesante saber, cuales son las razones de cada grupo para poder determinar que impulsa a cada lector a responder en favor o en contra.

Por favor envia comentarios para saber tu opinión

Feliz día de la Tierra

viernes, 10 de abril de 2009

LA SEMILLA DEL PROGRESO


Wangari Maathai Premio Nobel de la Paz 2004

ECONEGOCIOS

Una pequeña semilla puede ser el potencial para que la economía la política y el espíritu humano impulsen el progreso de una nación.

MARCIAL BARRIOS

Algunas veces nos preguntamos si es posible hacer algo que mueva la economía, la sociedad y la política con acciones ambientalistas que busquen la preservación y mejora de las devastadas zonas tocadas por el humano.
Wangari Maathai, líder ambientalista de Kenia, ha demostrado en las últimas décadas; que una delicada semilla puede ser una poderosa herramienta de acción política. “Quienes se preocupan por la tierra y sus recursos tienen el apoyo para convocar el cambio político”.
La historia inspiradora de esta mujer creadora del Movimiento Cinturón Verde, logró a través de su activismo político en defensa de la tierra Keniana, plantar hasta los momentos más 35 millones de árboles, que han impulsado tanto la economía del país como el espíritu del respeto a los recursos naturales, lo cual le condujo a ganar el Premio Nobel de la Paz 2004, siendo la primera mujer africana en recibir dicho galardón.
Uno de los logros más importantes de este movimiento ecologista fue incluir a los militares dentro del plan de reforestación diciéndole; "tengan un arma en una mano y un árbol en la otra", esta acción sin duda fuera de serie, refuerza el patriotismo, enfocado no tan solo en dar la vida por la patria, sino en buscar una proyección de futuro sustentable.
En Venezuela la alta tasa de deforestación puede ser una señal para que los actuales ecologistas enfoquen sus actividades en la senda de la bióloga, Wangari Maathai; ya que seguir el ejemplo de estos líderes ambientalistas y la posibilidad de devolverle a la naturaleza lo que se le ha quitado; es sin duda, el mejor Econegocio.
ENLACES DE INTERES
http://www.imow.org/wpp/stories/viewStory?language=es&storyid=1239

lunes, 6 de abril de 2009

ALERTA: La Amazonía venezolana en peligro


Según datos de la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG), publicada en Noticias Funvisis; en la Amazonía Venezolana se estima en 20% la tasa de deforestación anual, es decir 0.24% de la tasa total de deforestación en Venezuela.
Al ritmo de 1.2% de deforestación, en menos de 83 años se eliminarían los bosques de nuestro país.


MARCIAL BARRIOS

En la página electrónica de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (FUNVISIS), se ha publicado una alarmante cifra de deforestación dada a conocer por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG), de la cual es miembro la Unidad de Información Geográfica (ecoSIG) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) en calidad de coordinador nacional. Donde se revela que en la zona amazónica de Venezuela “se estima en 1,2% la tasa de deforestación anual a nivel nacional, en la Amazonía se estima en 20%, es decir 0.24%de la tasa total de deforestación en Venezuela, siendo las causas principales la extracción de madera, la minería y producción hidroeléctrica, las quemas y actividades agrícolas, la presión poblacional, el turismo, la explotación comercial de productos naturales y el cambio climático”.
Si esta alarmante cifra es cierta, estamos ante la presencia del crimen ecológico más devastador de la historia de Venezuela, ya que estaríamos hablando de que en cuestión de una década la Amazonia venezolana sería una sabana desprovista de la riqueza biológica propia de la zona. Y con esta devastación perdería la vida la mayor parte de la fauna del entorno.
Por otra parte debemos entender que la deforestación tiene la capacidad de liberar altas cantidades de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Según un estudio realizado por Emilio Lèbre, Director del Centro de Investigaciones sobre los Cambios Climáticos y el Medio Ambiente (CentroClima) de Brasil; más del 54% de las emisiones de GEI se deben a la utilización indiscriminada de suelos y bosques. Lo cual implica que a la vez que el humano devora la foresta amazónica, contribuye directamente con la emisión de GEI de origen venezolano.
Hay que recordar que el Art. 127 de la Constitución Venezolana, nos comenta en el Capítulo IX, De los Derechos Ambientales, “Es un derecho y un deber de cada generación proteger y mantener el ambiente en beneficio de sí misma y del mundo futuro…”
Cada uno de los lectores de esta columna es responsable de impulsar la defensa de nuestra reserva forestal y biodiversidad, así como promover que la información de alerta ambiental, para que le llegue a cada uno de los venezolanos (Art. 64. LOA), ya que es de interés nacional, y mundial que la deforestación de la Amazonia Venezolana se detenga.
Según Funvisis; “La Amazonía venezolana se extiende por los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro y ocupa 477.106 Km² (49,53% del país), de los cuales 171.145 Km² corresponden a áreas protegidas y 305.961 Km² a territorios indígenas. De este total, 152.488 Km² (31,96%) están superpuestos entre sí y 324.618 (68,03%) Km² no lo están”.
Los datos antes mencionados nos indica que casi la mitad del la naturaleza del territorio venezolano está en peligro de desaparecer por la poca prevención y cuidado de nuestras tierras, sin duda un alerta para el Ministerio del Ambiente y todos los Venezolanos.
En la pagina web de Radio Mundial, del gobierno Venezolano se publicó: "El estudio denominado “Perspectivas del medio Ambiente en la Amazonía: Geo Amazonía”, elaborado por 150 expertos con el apoyo del PNUMA junto a la organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), asegura que la deforestación llegó a 857.666 kilómetros cuadrados hasta el 2005, lo que equivale al 94% del territorio venezolano".
Es importante destacar que el Prof. Antonio Delisio, ex-directos del Centro de Estudios Ambientales de la UCV, ya advertía el años pasado que al ritmo de deforestación; "Venezuela corre el riesgo de eliminar sus bosques en menos de 100 años". Sin embargo esta tasa de 1.2% nos muestra un futuro mas cercano de 83 años.
Sin duda una alerta que debemos tomar en cuenta.


Enlace
www.funvisis.org.ve/noticias/noticia.php?id=284
www.scidev.net
http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?20970

sábado, 4 de abril de 2009

Bicimáquinas, oportunidades de vida




Redacción BBC Mundo
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/newsid_7966000/7966579.stm

Carlos Marroquín es un hombre de grandes sueños.
Sueños que le han permitido, desde su taller en San Andrés Itzapa, Guatemala, mejorar la calidad de vida de cientos de familias y atraer el interés de estudiantes de las mejores universidades del mundo.

Carlos Marroquín ha creado hasta ahora 14 bicimáquinas.
"Es algo que Dios me ha dado, a veces yo sólo estoy durmiendo y sueño las cosas, y las puedo hacer", dijo Marroquín a BBC Mundo.
Y es que Carlos Marroquín crea bicimáquinas, aparatos que funcionan a pedal, hechos de partes de bicicletas usadas, que él diseña para los más diversos usos: bombear agua, irrigar cultivos, lavar ropa, desgranar maíz o hacer licuados, entre otros.
Sus inventos son una respuesta positiva al cambio climático: energía limpia, a bajo costo, reciclando materiales. Pero el objetivo mayor de Marroquín, y de la organización que integra, Maya Pedal, es transformar vidas.
"Lo que nosotros buscamos es que la gente aprenda a crear su propio empleo, que no dependa de ninguna fábrica o empresa, que las personas generen su propia economía y ayuden a sus familias, que aprendan a usar lo que tienen a su alrededor".
Un golpe del destino
Maya Pedal nació en 1997, cuando un grupo de canadienses, de la organización no gubernamental PedalCanada, llegaron a Guatemala quierendo ayudar a comunidades afectadas por la larga y desgarradora guerra civil en el país centroamericano.
Lo que nosotros buscamos es que la gente aprenda a crear su propio empleo, que las personas generen su propia economía y ayuden a sus familias, que aprendan a usar lo que tienen a su alrededor

"En ese tiempo había un conflicto armado, que había dejado a las mujeres sin sus esposos, sin recursos económicos, sin servicios esenciales", recuerda Marroquín, quien en ese entonces trabajaba conduciendo autobuses.
El trabajo no le gustaba, pero en el taller de autobuses pudo aprender mecánica. "Yo siempre tenía una visión de hacer otra cosa en la vida, y le pedía a Dios, qué es, qué es lo que quieres que yo haga?"
Marroquín ya había creado su primera máquina, un bicimolino para moler maíz, que hoy describe como "un monstruo, yo lo había hecho artesanalmente, porque no tenía soldadora ni nada".
Y aquí intervino un golpe del destino. Los visitantes canadienses hicieron una presentación y entre el público estaba Marroquín, quien les planteó sus ideas. Con los fondos canadienses y los diseños guatemaltecos surgió Maya Pedal y se echó a andar el gran sueño.
Bicicreaciones
Marroquín ha creado hasta ahora 14 diseños. "El más popular es el molino desgranador, el llamado molino de nixtamal", que tiene capacidad de desgranar de 12 a 25 quintales diarios". El asiento del bicimolino fue adaptado para que pudiera sentarse cómodamente una señora con su traje típico.

La bicilicuadora también permite elaborar shampoo.
"Hemos modificado las máquinas porque sabemos que nuestra gente indígena trae sus trajes típicos, y además en muchos casos nunca han montado una bicicleta".
Otro de sus inventos, el bicigenerador, "lo fui mejorando, con media hora de pedaleo se puede recargar la batería encendiendo tres lámparas ahorradoras de energía de 20 watts durante tres horas".
La bicibomba succiona agua a 36 mts de profundidad con una capacidad de cinco a siete galones (18 a 26 litros) por minuto. "Cualquier niño o señor o señora puede usarla y también se puede utilizar para hortalizas, porque hay una minibomba de riego, que permite sembrar".
Una de las máquinas más baratas es la bicilicuadora, que además de batidos de frutas puede usarse para elaborar shampoo. "Tenemos un grupo, Mujeres en Acción, que con la bicilicuadora hace un shampoo natural, con aloe, que genera ingreso para sus familias".
Además de una bicilavadora de ropa, entre los otros diseños de Marroquín se encuentran un bicipulpero de café y un biciesmeril. El bicipulpero alcanza a despulpar 80 quintales de café al día, suficiente para entre 15 y 20 familias, y el biciesmeril, "puede usarlo un señor yendo a varios pueblos a sacar filo a machetes, cuchillos, hachas, es una fuente de empleo".
"Señora modelo"
Para mucho usuarios, las máquinas representan la oportunidad de una miniempresa. "Imagínate, aunque no haya energía, puedes ir a una comunidad, llevas tus frutas, vendes licuados, mejoras tu propia economía y vas consiguiendo el mejor desarrollo de tu familia".
A Eberilda le dimos el molino desgranador, fue comprando sus pollitos y hoy ya tiene una granja de pollos, es una señora modelo que hoy tenemos en la junta directiva de la organización

Eberilda Larios es un testimonio vivo del poder transformador de las bicimáquinas. "Le dimos el molino desgranador, fue comprando sus pollitos, le dimos unas recetas de concentrado orgánico, y hoy ya tiene una granja de pollos, es una señora modelo que hoy tenemos en la junta directiva de la organización".
Las bicicletas usadas son donadas por organizaciones en Estados Unidos y las comunidades pagan el costo mínimo. En un comienzo las bicimáquinas se daban gratis, pero "tardamos tres años en darnos cuenta que cuando tú regalas algo, la persona no lo valora, y cuando volvíamos a visitar a las familias veíamos que no le daban el interés necesario".
El bicimolino desgranador cuesta, por ejemplo, unos US$ 300, y la bicilicuadora, unos US$ 60.
Del taller al MIT
El trabajo de Maya Pedal ha atraído la atención de organizaciones y entusiastas en distintas partes del mundo, incluyendo los estudiantes de ingeniería mecánica del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusstts, MIT, en Estados Unidos, que trabajaron sobre el diseño de la bicilavadora y la han llevado a un orfanato en Perú.

Estudiantes del MIT y Caltech han llegado hasta Maya Pedal.
Tal es el interés por las bicicreaciones, que Marroquín fue invitado varias veces al MIT. "Ahí capacité jóvenes de Tanzania, Singapur, Ghana. También estuve capacitando en México, Honduras y El Salvador".
Estudiantes de todo el mundo constantemente llegan hasta MayaPedal a trabajar como voluntarios. "Hay varios estudiantes por ejemplo del Caltech, el Instituto de Tecnología de California, que han venido. También ha venido gente de Australia y de Japón." Todos integran lo que Marroquín describe como "la gran familia de MayaPedal".
Los voluntarios están ayudando, por ejemplo, a mejorar la página en internet. Uno de los proyectos es colocar una lista de poblaciones y de las bicimáquinas que necesitan, para que donantes en distintas partes del mundo puedan patrocinar comunidades.

"Haz del planeta Tierra tu templo, y cuidarlo tu religión".
Marroquín también quiere obtener fondos para una escuela, en la que niños y adolescentes de diferentes comunidades puedan aprender un oficio y tal vez a hacer bicimáquinas, ya que su creador no da abasto con los pedidos, que no dejan de crecer.
Y no para de soñar. "Ya pasó por mi mente una máquina para desgranar amaranto y también una seleccionadora de semillas".
Más allá de su uso inmediato, cada bicimáquina es un paso en un gran camino. "Que esto sirva para un mundo mejor, para respirar aire puro, digno para nuestros hijos", afirma Marroquín, quien quiso despedirse de los lectores de BBC Mundo con "un pequeño mensaje":
"Haz del planeta Tierra tu iglesia y cuidarlo tu religión".
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/newsid_7966000/7966579.stm
Redacción BBC Mundo