sábado, 7 de agosto de 2010

LA LUCHA NO FÍSICA DE LAS IDEAS

Marcial Barrios

La lucha de ideas no nos debe convertir en enemigos, por lo contrario, nos hace ver la gran libertad que tiene el humano para interpretar las situaciones de la vida. Sin embargo existen personas que creen que las ideas deben ser defendidas hasta las últimas consecuencias y más allá deben ser inoculadas en las masas como única salvación.
La lucha de ideas debe ser el espacio para evitar la lucha física, el lugar donde convergen los pensamientos de choque, donde se acepten las posiciones y no trasciendan a ningún otro espacio más allá que el que se discute.
En nuestro incipiente siglo XXI vemos como la legitimación de la violencia por parte del Estado venezolano, insiste con todos sus recursos, en la insana intención de transformar a los humanos en seguidores de una sola idea, que es castradora del pensamiento universalista. Pero, esto también pasa con los otros grupos políticos que vuelcan sus energías en una simple lucha contra las ideas propuestas por los revolucionarios.
Si bien es cierto, que existe una gran desigualdad social que se viene arrastrando y se seguirá arrastrando por décadas; esto no debe ser utilizado para adoctrinar a las masas a seguir un pensamiento único, que mas allá de enriquecerlo, le cercena el derecho a expandir sus conocimientos.
En estos tiempos la polarización es casi una imposición, más que una decisión, por eso es que debemos calmar las pasiones de los discursos corrosivos y fundamentalistas para reubicarnos en un plano de igualdad social, al menos en el plano del pensamiento humano. Es un derecho que debemos defender a la libre expresión, no es el derecho a simplemente comunicar o emitir sonidos por uno u otro bando; es el derecho al libre discernimiento y exposición de las ideas, SIN MIEDO.
Hasta hoy hemos visto que el camino del debate político nos ha dividido como sociedad, familia y amistades; así busquemos el progreso para nuestro país. Quizás es la hora de cambiar el contragolpe por un abrazo de respeto a las ideas, como decía el mahatma Gandhi; “con los puños cerrados no nos podemos dar las manos”.
Por otra parte, tampoco llevar la contraria en todo, nos da la autodeterminación de los pueblos, ya que nuestro país se encuentra en un mundo de fronteras invisibles que poco le importa a la realidad del planeta; pero que sí influye en gran escala, en las especies que conviven en la Tierra. Somos portadores de verdades y mentiras, no podemos deslastrarnos de ello, aceptar nuestra condición humana de seres vulnerables y frágiles nos devuelve el tan necesario sentido de pertenencia con la vida misma.

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