lunes, 9 de abril de 2012

TRANSITAR HACIA EL DESARROLLO SOSTENIBLE




EL RETO DE RIO+ 20

Así lo señalo el Dr. Manuel Díaz, Coordinador Nacional del Movimiento Ecológico de Venezuela y Copresidente Ejecutivo de la Federación de Partidos verdes de las Américas y miembro de la Global Green.


Especial.- La Asamblea General aprobó la resolución, en virtud de la cual decidió organizar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible. Esta Conferencia se realizará en Río de Janeiro (Brasil) en 2012, es decir, 20 años después de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y constituye una oportunidad propicia para hacer un balance de lo sucedido en estas dos décadas, evaluar los avances logrados y las dificultades encontradas y explorar nuevas formas de cooperación que permitan acelerar la transición hacia un desarrollo sostenible. Así lo señalo el Dr. Manuel Díaz, Coordinador Nacional del Movimiento Ecológico de Venezuela y Copresidente Ejecutivo de la Federación de Partidos verdes de las Américas y miembro de la Global Green.


Acoto Manuel Díaz, el llamado Hombre verde, que los Estados Miembros han acordado desarrollar dos temas principales para la Conferencia: a) una economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza y b) el marco institucional para el desarrollo sostenible. Hay una propuesta de lineamientos para transitar hacia un desarrollo sostenible en la región. Debe apreciarse la aceptación del concepto de desarrollo sostenible por parte de la comunidad internacional, divulgado ampliamente a través de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, fue un gran logro de la Cumbre para la Tierra de 1992. Sin embargo, 20 años después, si bien se han alcanzado grandes progresos, aún no se logra un cambio en el modelo de desarrollo que permita avanzar simultáneamente en las dimensiones social, económica y ambiental del desarrollo.




Expreso Manuel Díaz, Un problema reiterado y transversal es no considerar plenamente todos los costos de la actividad económica en las políticas, normas y decisiones de inversión. De ahí la multiplicidad de externalidades negativas ambientales y de salud, origen de casi la totalidad de la problemática ambiental. Agravadas dichas externalidades por las tasas de descuento de la inversión pública, una parte importante de los costos de la actividad económica recae inequitativamente sobre esta generación y las del futuro.


Es urgente, acota Diaz, La necesidad de transitar hacia un nuevo modelo de desarrollo, que tenga el valor de la igualdad en el centro de sus acciones y que sea capaz de ir adelante en forma simultánea con el desarrollo social, el crecimiento de la economía y la sostenibilidad ambiental pone a la región y al mundo ante un imperativo de cambio. El desarrollo no puede seguir perpetuando la pobreza y la desigualdad, ni deteriorando permanentemente los recursos naturales y los ecosistemas. Existe ya una irrefutable evidencia que demuestra que la protección de los ecosistemas y de sus servicios redunda en la calidad de las condiciones de salud, de integridad física, de seguridad alimentaria y de otros aspectos básicos para la seguridad humana y para el bienestar de las personas y las comunidades.


Reitera Manuel Díaz, Es una gran oportunidad la propuesta de las Naciones Unidas para reflexionar sobre una “economía verde, en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza”, aspira a catalizar los cambios requeridos en la región. Según el concepto de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, la economía verde se entiende en oposición a una economía marrón, que parcializa, contamina, excluye y destruye. Una economía verde es aquella que incrementa y privilegia el bienestar humano y la equidad social, a la vez que reduce significativamente los riesgos ambientales y las escaseces ecológicas.

Esta propuesta busca políticas públicas específicas para fomentar un desarrollo bajo en carbono, crear empleos verdes e integrar en las decisiones los costos y beneficios económicos asociados al uso de los servicios y materiales de los ecosistemas. En una economía verde se reducen los impactos ambientales negativos, como las emisiones de carbono y la contaminación, a la vez que se promueve la eficiencia en el uso de la energía y de los recursos y se evita la pérdida de diversidad biológica y de los servicios de los ecosistemas.

Los acuerdos internacionales, sean globales o regionales, pueden y deben contribuir a estos objetivos, favoreciendo un entorno propicio e incentivos que garanticen una mayor inclusión social, un acceso e intercambio justos y sostenibles de bienes y servicios de los ecosistemas y el cuidado de los bienes públicos ambientales globales.

Culmino Díaz diciendo, que confiamos en que se estimulen los debates previos a Río+20, a fin de asegurar un renovado compromiso político con el desarrollo sostenible y el establecimiento de metas que nos permitan avanzar como región y contribuir hacia un desarrollo más equitativo y sostenible.

Foto Leyenda Archivo: Dr. Manuel Díaz, Coordinador Nacional del Movimiento Ecológico de Venezuela.








"En la oportunidad de construir un nuevo futuro para mi país, para América y para el planeta, prefiero poner todas mis esperanzas, en el Movimiento Ecológico de Venezuela ; en La Federación de Los Partidos Verdes de Las Américas y en la Global Green".

EL FORTALECIMIENTO DE LA ECOLOGIA POLITICA


Manuel Díaz

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