martes, 30 de diciembre de 2014

Todo apunta a un gran cambio para el 2015

Optimismo versus fatalismo económico y social en 2015

Hay un optimismo necesario que se proyecta en los cambios sociales que se aproximan y aquellos venezolanos que lo apoyen tendrán su merecida recompensa de vivir la reconstrucción de la paz y la prosperidad en Venezuela.

Por: Marcial Barrios

Más de cinco lustros de la revolución Bolivariana han puesto al pueblo venezolano a pensar en los aciertos y desaciertos de este movimiento político que movió la fibra del pueblo por la promesa policía de erradicar la corrupción y sembrar el petróleo para un mejor mañana. Hoy las promesas rotas han desnudado la realidad y los hechos demuestran una amplia crisis social que cruza transversalmente la moral, la economía, lo social y ambiental del país.
Sin embargo, el tiempo de encarar la realidad nos lleva a pensar en la obligación de una gran rectificación y la imperante necesidad  de cambiar los rumbos del país hacia un mejor destino que nos aleje de las alarmantes cifras de descomposición social expresadas en la criminalidad y el crecimiento exponencial de la pobreza.
La primera gran decisión que se debe tomar con valentía es asumir que el país se encuentra en un estado precario de economía y sin un rumbo definido de crecimiento y desarrollo de la población. Es decir que debemos plantear sinceramente el problema.
La segunda gran decisión que nos toca a cada uno de los individuos es ver a Venezuela como nuestro país y comenzar a actuar mejorando lo que podamos desde nuestro interior como  seres humanos hasta realizar acciones tan simples como no ensuciar y preservar los espacios físicos de nuestra república.
Sincerar la situación nos llevará a buscar soluciones desde la individualidad y los grupos sociales que enfrenten con coraje las carencias que el Estado venezolano no ha podido cumplir y que jamás cumplirá, por el simple hecho que no tiene recursos económicos ni humanos para lograr al menos bajar los índices delictivos y aumentar el aparato productivo nacional.
La luz en el túnel depende de la claridad con la que cada ciudadano entienda su futuro, ya hemos pasado más de 17 años con un discurso de división que no ha ayudado al país al crecimiento de su integridad nacional, sino simplemente a la quiebra moral y económica.
2015 es un año de reflexión profunda y acción social que sin duda iniciará la transición a un nuevo Estado que deje de ser acaparador de todas las esperanzas y se aleje de ser un ente interventor en todos los aspectos. Ya el modelo revolucionario fracasó y es hora que modelos más sustentables e integracionistas como los planteados en la ecología política sean mostrados ante la opinión pública, para demostrar las bondades que puede alcanzar este nuevo paradigma político.
Hay un optimismo necesario que se proyecta en los cambios sociales que se aproximan y aquellos venezolanos que lo apoyen tendrán su merecida recompensa de vivir la reconstrucción de la paz y la prosperidad en Venezuela.

El que con optimismo mentaliza la transición positiva y pacífica de nuestra República da el primer paso, porque se enfoca en un cambio de actitud necesario para el progreso de Venezuela

Los cambios de las naciones comienzan cuando los ciudadanos entienden sus problemas, los enfrentan y comienzan a trabajar en ellos, mas allá del cambio de gobiernos o ideales.
Si continuamos en el mismo camino seguiremos con los mismos resultados...

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