domingo, 6 de febrero de 2011

Vertido causa gran daño a comunidades del Orinoco


Foto Aníbal Barreto

domingo, 06 de febrero de 2011
fuente: Correo del Caroní


El Ministerio del Ambiente aún investiga. El Ministerio de Industrias Básicas y Minería dice que el foco contaminante ha sido controlado. Ferrominera Orinoco desestima riesgos del combustible que regó en el río Orinoco un barco alquilado que encalló el pasado 21 de enero cargado de mineral de hierro.
Opinión muy distinta tienen los pobladores a orilla de los Castillos de Guayana y en Piacoa donde la incertidumbre es mayor. La pesca ha sido suspendida, cortaron el servicio de agua y las manchas negras reflejan la gravedad del problema ambiental. Decenas de bolsas negras con material tóxico han sido sacadas del Orinoco.

Rolando J. Azocar

Al final de la calle principal de Los Castillos de Guayana, sentado en una roca a la orilla del río, Carlos Mendoza ve con tristeza cómo los desperdicios tóxicos son sacados del agua en bolsas negras.

Él, como muchos vecinos, se gana la vida pescando. Sin embargo, desde hace una semana no ha podido trabajar debido a la contaminación del río. Lo que realmente le preocupa es no saber cuándo podrá retomar la actividad que sustenta a su familia.

Mendoza, al igual que el resto de las comunidades aledañas al accidente fluvial, se siente olvidado por el ejecutivo municipal y regional. Al ver representantes de la prensa, rápidamente se adelanta a decir: “Queremos hacer un llamado a las autoridades para que nos den respuesta. Estamos parados sin saber qué hacer. Nadie se comunica con nosotros. No sabemos hasta cuándo se mantendrá esta situación”.

Las únicas autoridades que han asistido, sólo fueron a suspender el suministro de agua y vaciar los tanques; no dieron respuestas. Sin embargo, los vecinos aún esperan que les expliquen lo que está sucediendo en el río padre, y cómo tienen que proceder en las comunidades aledañas.

“Queremos que los responsables del accidente se hagan cargo del suministro de agua. Ellos vinieron y botaron el agua de los tanques dejando a la comunidad sin agua y sin información”, aseguró Virginia Rodríguez, vocera del Comité de Cultura, Educación y Formación Ciudadana del consejo comunal, quien gestionó junto a otros pobladores la asistencia de camiones cisterna para abastecer al sector.

Graves daños
Las consecuencias derivadas del derrame de fuel oil van más allá de la suspensión del servicio de agua, que sin duda repercuten gravemente en la dinámica de estas zonas; se ha extendido al brote de enfermedades ocasionadas por el contacto directo o indirecto con el agua contaminada. Mientras los vecinos de las comunidades aledañas siguen esperando respuestas, poco a poco son víctimas del químico tóxico que sigue fluyendo en el río.

Representares de Protección Civil realizaron un recorrido por las aguas del río padre, y aseguraron que la situación es crítica en algunos paraderos, pero que el saneamiento continuará para detener los daños en el menor tiempo posible.

“Se hizo un recorrido de la zona y la más critica es cerro El Hacha; es la que está más contaminada. Por las orillas se ha tratado, pero hay sectores que aún tienen manchas, principalmente en la maleza”, informó William Díaz, jefe de Gestión y Riesgo de Protección Civil -Casacoima.

Indicó que la empresa encargada del saneamiento de las aguas fluviales fue contratada por la naviera ubicada en Puerto de Palúa, y que el buque de siglas filipinas Gdansk aún sigue a flote en dicho puerto, en el cual, continúa derramando el líquido tóxico en espera de los técnicos.

Asimismo, confirmó que las medidas de limpieza del río no han podido evitar la proliferación de enfermedades en las poblaciones limítrofes a las aguas fluviales, y que en algunos sectores la población no posee abastecimiento de agua potable. “En la parte de la punta del Cerro El Hacha nos conseguimos con varios niños presentando cuadros febriles, pero estos ya han sido tratados”.

Piacoa en estado de alerta

En Piacoa, otra de las comunidades afectadas por el derrame en el río Orinoco, los vecinos aseguran vivir en estado de alerta debido a los continuos vuelos de helicópteros por la zona, y la evasión de respuestas por parte de las autoridades correspondientes.

“En la población nos preguntamos: ¿Qué va a pasar con nosotros?, ¿Qué pasa con los peces? A ninguna de estas preguntas hemos encontrado respuesta en las autoridades”, aseguró Denys Espinoza, vecino de la comunidad Piacoa.

Zoraida Zacarías, miembro de la directiva del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de Delta Amacuro, informó que desde el pasado jueves las jurisdicciones municipales suspendieron el servicio de agua a toda la comunidad y que los depósitos del líquido vital fueron vaciados para prevenir enfermedades por el consumo de agua contaminada.

No hay comentarios: